Para pacientes que están recibiendo quimioterapia y radioterapia.
El flujo de microorganismos se puede propagar y el dañado tejido cutáneo se encuentra más indefenso frente a hongos y cepas de microbios.
La piel suele padecer de picores, está tensa, soporta cosquilleo, y es más sensible frente a la radiación solar.
Algunos pueden tener rojeces o descamaciones, o incluso manchas pigmentarias.
Estas pieles suelen presentar un cuadro de piel seca deshidratada, y con falta de lípidos.
Tenemos un protocolo para cuidar estas pieles, tanto en casa como en nuestro centro.